Caos
Normalmente no es mi estilo quejarme de esta forma, y menos
cuando el involucrado/a forma parte de ese sector que integran algunos lobos
con piel de ovejas llamado “familia”.
Pero ya estuvo suave.
Dado que esa persona, a quien por título que yo no le
otorgué, es un “tío/a”, y como a mí si me enseñaron a respetar, pues no utilizaré
las palabrejas que amerita la situación.
El asunto está así, hace año y medio necesitaba un techo
donde mi gente y yo pudiéramos dormir y vivir con tranquilidad esta persona me
apoyó en rentarme un inmueble, que si bien me hizo una rebaja considerable, lo
cual agradezco y reconozco, jamás me regaló nada, ya que el pago de la
mensualidad se le entregó en su mano, un dinero que no me regaló, muchos menos su pareja.
Dicen por ahí, y de una forma muy ad hoc con el día del
albañil (en broma pues, el trabajo honorable de ellos se respeta), yo hablé con
el circo, no con los animales, el trato se realizó con una persona no con la
dichosa pareja, de quien ni un saludo de buenas tardes he tenido.
Una casa en buen estado, pero con ciertas fallas que yo no maximicé tomando en cuenta una vez más que, era mi
familiar y suficiente hacía con hacer una rebaja, ojo eso no se hace, tu dinero
vale igual que el de cualquiera que lo gana honradamente.
Los meses pasaron, mismos
a los que me sujeté a una indicación (más capricho que nada) de que mi
casero/a nunca quiso abrir una cuenta de banco para depositarle, existen unas
que no cobran un centavo por mantenerlas, era más bien para facilitar las
transacciones ya que, dados mis horario, era complicado siempre ir a la
comodidad de su casa a pagar, nunca me negué, y el pago ahí estaba, el Chavo
del Ocho mintió al presentar al Sr Barriga como el dueño que va por la renta.
Luego de una temporada, el desastre tocó a esa puerta y a mi vida, el
trabajo me abandonó y me atrasé en esa renta DOS MESES, si son dos meses, quizá
NADIE te aguanta dos meses, pero vamos, ¿es la familia no?, ¿no se supone que
está para ayudar a sus “semejantes?”, hable con mi supuesta sangre y le
expliqué la situación, honesto, jamás mentí, no tenía trabajo, no me gasté el
dinero en cartones de cerveza (que me hubiera encantado en su momento), ni me
fui de viaje, mucho menos lo perdí apostando en los caballos.
Y ahí empezó todo.
Resultó que por su posición económica a todas luces más alta, comenzó a tratarme como
si fuera yo su empleado o vayan ustedes a saber que, algo peor que eso, sí me
espero, y soy agradecido por ello, pero
ya su forma de hablar no era la de un familiar “cercano”, era del tipo ‘te vas
a robar mi casa maldito”.
A partir de ahí jamás hubo atrasos, el pago era puntual, y
la casa estaba cuidada hasta que al término del primer contrato (uno genérico
tipo kermesse de primaria), literal el familiar me habló con groserías y todo
para echarme a la calle como un perro, alegando otra vez el dinero.
Pequeño dato, en el
contrato se estipulaba un tiempo el cual concluyó, ahí decía que me darían
recibos de mis pagos, cosa que nunca hicieron, tonto yo pero que va, ¿somos
familia no?, yo jamás pensé con malicia por parte de esta persona.
La situación fue de manera grosera y altanera esta persona
me dijo que ya hasta ahí, que soy un irresponsable y otras linduras, cuando lo
aclaro, sí me atrasé pero nunca volvió a suceder, quizá esa mancha en el
expediente pudo más que el hecho de conocerme desde hace 29 años, de saber que
no soy mala persona, desarrapado pero no ladrón.
Bueno, me quería hast cobrar un aparato de teléfono que nunca dejó, y le demostré con pruebas de que los recibos llegaron un mes después, cuando yo me conseguí el propio.
Después de sujetarme a sus condiciones a fin de cuentas es
el dueño/a y por el bien de mi familia (¿quién encuentra casa en diciembre?),
nos mudamos del lugar, luego de negociar
unos cuantos días para entregar todo en perfecto estado (lo cual de nueva
cuenta agradezco), se pagaron TODAS las deudas del lugar, cada servicio, y por
supuesto la renta del último mes habitado.
Solicité una carta de no adeudo, el cuál una vez más me
hicieron con las patas, pero bueno ¿somos familia no?, tengo en mi poder una
hoja a mano del casero que hace constar que NO DEBO UN CENTAVO POR ESE LUGAR.
Y gracias al error de otros, esta persona cree que su
posición económica le permite pisotear a quien sea.
Dos meses después, cuando ya no tenemos ningún tipo de trato
(afortunadamente), esta persona me habla
de una forma altanera y grosera para gritarme que ME PASÉ DE CABRÓN Y QUE NO LE
VENGA CON CHINGADERAS (sic), sin entender y pidiéndole que no hay motivo para
que me hable así su furia era tal que por un momento pensé que al teléfono
estaba mi peor enemigo.
La pésima atención de una compañía de cable originó un
problema innecesario, cambié de residencia este servicio hace dos meses,
solicitando expresamente que los cobros llegaran a mi nueva casa, los
señores de DISH hicieron caso omiso, y despiertan el enojo de esta persona a la que parece le hubiera yo querido robar
miles de pesos.
Un error que no me compete desencadenó que la pareja de esta
persona tomará el telefóno y de forma por demás pedante me dijera “Que
chingaderas hiciste”, oye hey hey, para tu tren, tendrás el título que quieras
pero en la vida he convivido contigo para permitirte me hables así, más aún
cuando yo no lo he hecho, ¿te molestó verdad?, entiende que no todos agachan la
cabeza o la voz con tus groserías.
Luego de “aclarar” la
situación con los responsables, los PENDEJÍSIMOS de Dish, no he recibido otra
llamada para una disculpa, no importa a lo mejor se la está guardando para ante
la familia hacerse la víctima, eso sí con un tono moderado, dudo que me hable
como a mí.
Si fue un apoyo, pero nunca me regaló nada, me da gusto que
esta persona no necesite de nadie, al
fin que tiene todo el dinero para comprarse humildad, porque total, para eso
está la familia…

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