viernes, 3 de mayo de 2013

YA ESTUVO SUAVE



Caos

Normalmente no es mi estilo quejarme de esta forma, y menos cuando el involucrado/a forma parte de ese sector que integran algunos lobos con piel de ovejas llamado “familia”.

Pero ya estuvo suave.

Dado que esa persona, a quien por título que yo no le otorgué, es un “tío/a”, y como a mí si me enseñaron a respetar, pues no utilizaré las palabrejas que amerita la situación.

El asunto está así, hace año y medio necesitaba un techo donde mi gente y yo pudiéramos dormir y vivir con tranquilidad esta persona me apoyó en rentarme un inmueble, que si bien me hizo una rebaja considerable, lo cual agradezco y reconozco, jamás me regaló nada, ya que el pago de la mensualidad se le entregó en su mano, un dinero que  no me regaló, muchos menos su pareja.

Dicen por ahí, y de una forma muy ad hoc con el día del albañil (en broma pues, el trabajo honorable de ellos se respeta), yo hablé con el circo, no con los animales, el trato se realizó con una persona no con la dichosa pareja, de quien ni un saludo de buenas tardes he tenido.

Una casa en buen estado, pero con ciertas fallas que yo no maximicé  tomando en cuenta una vez más que, era mi familiar y suficiente hacía con hacer una rebaja, ojo eso no se hace, tu dinero vale igual que el de cualquiera que lo gana honradamente.

Los meses pasaron, mismos  a los que me sujeté a una indicación (más capricho que nada) de que mi casero/a nunca quiso abrir una cuenta de banco para depositarle, existen unas que no cobran un centavo por mantenerlas, era más bien para facilitar las transacciones ya que, dados mis horario, era complicado siempre ir a la comodidad de su casa a pagar, nunca me negué, y el pago ahí estaba, el Chavo del Ocho mintió al presentar al Sr Barriga como el dueño que va por la renta.

Luego de una temporada, el  desastre tocó a esa puerta y a mi vida, el trabajo me abandonó y me atrasé en esa renta DOS MESES, si son dos meses, quizá NADIE te aguanta dos meses, pero vamos, ¿es la familia no?, ¿no se supone que está para ayudar a sus “semejantes?”, hable con mi supuesta sangre y le expliqué la situación, honesto, jamás mentí, no tenía trabajo, no me gasté el dinero en cartones de cerveza (que me hubiera encantado en su momento), ni me fui de viaje, mucho menos lo perdí apostando en los caballos.

Y ahí empezó todo.

Resultó que por su posición económica a  todas luces más alta, comenzó a tratarme como si fuera yo su empleado o vayan ustedes a saber que, algo peor que eso, sí me espero,  y soy agradecido por ello, pero ya su forma de hablar no era la de un familiar “cercano”, era del tipo ‘te vas a robar mi casa maldito”.

 La situación se normalizó, tuve de nueva cuenta empleo y con el primer sueldo pagué mi deuda de la casa en una sola exhibición, sin pretextos ni nada, asumiendo mi responsabilidad y con un GRACIAS de por medio por haberme esperado, algo que quizá nadie hubiera hecho, pero bueno ¿somos familia no?

A partir de ahí jamás hubo atrasos, el pago era puntual, y la casa estaba cuidada hasta que al término del primer contrato (uno genérico tipo kermesse de primaria), literal el familiar me habló con groserías y todo para echarme a la calle como un perro, alegando otra vez el dinero.

Pequeño dato,  en el contrato se estipulaba un tiempo el cual concluyó, ahí decía que me darían recibos de mis pagos, cosa que nunca hicieron, tonto yo pero que va, ¿somos familia no?, yo jamás pensé con malicia por parte de esta persona.

La situación fue de manera grosera y altanera esta persona me dijo que ya hasta ahí, que soy un irresponsable y otras linduras, cuando lo aclaro, sí me atrasé  pero nunca volvió a suceder, quizá esa mancha en el expediente pudo más que el hecho de conocerme desde hace 29 años, de saber que no soy mala persona, desarrapado pero no ladrón.
Bueno, me quería hast cobrar un aparato de teléfono que nunca dejó, y le demostré con pruebas de que los recibos llegaron un mes después, cuando yo me conseguí el propio.

Después de sujetarme a sus condiciones a fin de cuentas es el dueño/a y por el bien de mi familia (¿quién encuentra casa en diciembre?), nos mudamos del lugar,  luego de negociar unos cuantos días para entregar todo en perfecto estado (lo cual de nueva cuenta agradezco), se pagaron TODAS las deudas del lugar, cada servicio, y por supuesto la renta del último mes habitado.

Solicité una carta de no adeudo, el cuál una vez más me hicieron con las patas, pero bueno ¿somos familia no?, tengo en mi poder una hoja a mano del casero que hace constar que NO DEBO UN CENTAVO POR ESE LUGAR.

Y gracias al error de otros, esta persona cree que su posición económica le permite pisotear a quien sea.

Dos meses después, cuando ya no tenemos ningún tipo de trato (afortunadamente),  esta persona me habla de una forma altanera y grosera para gritarme que ME PASÉ DE CABRÓN Y QUE NO LE VENGA CON CHINGADERAS (sic), sin entender y pidiéndole que no hay motivo para que me hable así su furia era tal que por un momento pensé que al teléfono estaba mi peor enemigo.

La pésima atención de una compañía de cable originó un problema innecesario, cambié de residencia este servicio hace dos meses, solicitando expresamente que los cobros llegaran a mi nueva casa, los señores de DISH hicieron caso omiso, y despiertan el enojo de esta persona  a la que parece le hubiera yo querido robar miles de pesos.

Un error que no me compete desencadenó que la pareja de esta persona tomará el telefóno y de forma por demás pedante me dijera “Que chingaderas hiciste”, oye hey hey, para tu tren, tendrás el título que quieras pero en la vida he convivido contigo para permitirte me hables así, más aún cuando yo no lo he hecho, ¿te molestó verdad?, entiende que no todos agachan la cabeza o la voz con tus groserías.

 Luego de “aclarar” la situación con los responsables, los PENDEJÍSIMOS de Dish, no he recibido otra llamada para una disculpa, no importa a lo mejor se la está guardando para ante la familia hacerse la víctima, eso sí con un tono moderado, dudo que me hable como a mí.

Si fue un apoyo, pero nunca me regaló nada, me da gusto que esta persona no necesite de nadie,  al fin que tiene todo el dinero para comprarse humildad, porque total, para eso está la familia…

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