jueves, 9 de mayo de 2013

MADRE SÓLO HAY UNA


Caos

Tendría algo así como 8 años cuando hice mis pininos en la comedia.

Era un festival para el el día de las madres y la maestra decidió que "coordinara" a 3 morros (4 conmigo), para una serie de sketches, en el primer chiste, una chica actuó como la "profesora" los chavales eran "Pepito" y "Juanito" y yo era Chabelo.

No me pregunten por qué.


En la broma actuada, la profesora le pedía a sus educandos que le explicaran ¿qué significaba para ellos? la frase "Madre solo hay una", Pepito muy tierno dice que es una persona que siempre te cuida desde el cambiar tus calzoncillos, Juanito explicó que de todas las estrellas en el firmamento la bendición única es de aquella que da la vida, por ello Madre solo hay una.

Ahora era mi turno y bolas, me trato de lucir con el numerito de Chabelo, dice que en una ocasión que llegaron 2 amigos de su papá a la casa, su madrecita lo mandó al refri por un par de chelas para los invitados, Chabelo llega y a grito pelón exclama ¡Madre, sólo hay una!, todo un lokillo.

Mi chiste fue igual de gracioso que el quedarte sin agua cuando estás enjabonado, pero adivinen quien se rió, mi jefa...

DOÑA BLANCA

Los pilares de oro y plata con los que está cubierta son sus tres greñudos, y el nietecito en entrenamiento, mi jefa es una mujer acostumbrada a luchar, un ejemplo de combate y de que las cosas deben de hacerse con pasión y cariño.

"Si vas a ser barrendero, debes ser el mejor barrendero", es una de sus frases, ¡ah claro!, también la de "No me importa si te está hablando el presidente, cuando te hable yo me haces caso", chulada que jamás pasará de moda.

Mi má me enseñó a leer, a querer, a caminar,a luchar y a soñar aunque no tenga un peso la bolsa.

Sin definirlo así, la ley causa-efecto es una de sus guías, "las cosas pasan por algo", por algún capricho del destino ella no conoció a su mamá, de quien estoy seguro la amó los pocos minutos en que la vio, la cuidó la leyenda del (bis) Abuelito Adolfo y las tías Ade y Gabrie.

La menor de la primera generación de 6 hermanos, asistió a una secundaria del centro histérico de la Ciudad de México y en la Vocacional 6 del Poli, quizá es el único defecto de ella, pero el querer sus colores es otro ejemplo de honestidad.

Por esas fechas conoce a mi jefe, sin ahondar en detalles entre ellos, llegan a la Superior de Medicina del Poli y entonces ¡golazo!, que llego a sacarlos de la fiesta.

A partir de ahí me esperó como quien espera el microbús en domingo a las 10 pm, llegué y me trajo de arriba para abajo, de Cd Neza a Cuautitlán y de regreso, pasando por la Vicente Guerrero y la Oriental hasta instalarnos en la Progreso.

Me sacaba a escobazos de las maquinitas, la regañaban por mi conducta, me espantó a las primeras morras que marcaron a la casa y fue la primera que confío en mi deseo de ser comunicador de la UNAM.

Mamá, voy a casa...




Y eso es lo que siempre le agradeceré, la confianza que siempre ha tenido en mí, aún cuando llegaba tarde (o no llegaba) a la casa, aún cuando mi imagen estaba para hacer llorar al Himno a la Alegría, aún cuando no fui el mejor estudiante, aún cuando parecíamos Márquez vs Pacquiao en las discusiones.

Nunca olvidaré el día que se enteró en que sería abuelita, sus ojos fueron míos para siempre.



DARK DUCHESS

En casi 6 años he crecido en todos los aspectos (empezando por mi barriga) y ella sigue a mi lado, trabajaba en Tv Azteca y nunca se conectaba al Internet, por el contrario yo era un huevonazo que andaba en el HI-5 parte del Jurásico de las redes sociales.

Tenía unas fotos muy queremos rock con un par de sobrinas, dirán los que saben expresarse que sentí “un no sé qué que no sé cómo”, intercambiamos mensajes cada 3 semanas,  luego de conocernos en metro Pino Suárez y charlar en Bellas Artes organizamos nuestro primer encuentro “formal” en el lugar más romántico de la Tierra, el Chopo, mismo que no terminó de forma adecuada.

Yo ceguetas no la vi, y ella malora no me habló, al demonio pues.

No sé cuantas horas pasaron, la tremenda resaca por una reunión aquella noche me hacia exigir, por la mañana, una cama los más rápido posible, no estaba para nada ni para nadie, fui mandado a la goma dos veces en diferentes causas y situaciones, era aventarme al Metro o ver el partido de Pumas para sentir la tranquilidad de un domingo.

Y me marcaste.
.- ¿Oscar?
-Sí, quien ray…a eres tú
.- Ayer no nos fue bien, ¿podemos vernos otro día?
-Nel, mejor luego vemos, me duele la cabeza y me voy a…
.-Vamos al juego de Pumas yo compro los boletos
-Te veo en Metro Barranca del Muerto, afuera.

Pueden tacharme de vendido, abusivo o quizá estaba muy crudo para recordar que estaba enojado con ella, pero realmente la quería ver, entonces fuimos, no había dinero para otra cosa que no fueran los boletos, el calor golpeaba como Mike Tyson y  uno de color negro, “la sed” era absurda.

Termina el juego, buscamos 5 pesos de donde fuera para comprar un pedazo de hielo para la resequedad de la garganta, caminamos un par de horas sin saber que serían los primeros kilómetros de una vida.

Al tiempo nos hicimos confidentes, uña y dientes que las muerden, Duchess es fan de Guns and Roses pero también y mucho más de Juan Gabriel, que no se lo toquen por favor (ni ganas), es hogareña, dice que le va a los Broncos de Denver pero no aguanta ver  ni una serie ofensiva, y aunque ella puede ser muy ofensiva, es la primera que ha experimentado lo tremebundo que es el ser compañera de un tipo dedicado a contar historias.

Por caprichos del destino, yo no pude conocer a mi suegrita doña Irma Santana, porque estoy seguro que me querría más a mí que a su hijita, no puedo ocultar ser adorable, Duchess habla con ella y yo estoy seguro que en la dimensión que esté, nunca deja de cuidarnos.

Algun día le saldrán alas por su afición a comer pollo, le gustan los Pumas y la película “Leyendas de Pasión” al igual que la de “Cole Porter”, el día que supo que sería mamá no hubo puntos suspensivos que detuvieran su emoción y miedo.

Durante 9 meses que se cocinó tremenda Pizza vivimos las aventuras que no conocimos en 27 años, salirse de casa, tener sólo una silla y una tv pero mucha charla, cambiar cosas, el ¿dónde estás que no llegas del trabajo?, y por fin, la llegada de un niño muy afortunado.

Izhar...el hijo afortunado. 


Duchess es una madre dedicada,  se asustó cuando lo recibió porque dice que lo vio morado ¿?, no hay nada el mundo por encima de su retoño y disfruta cada berrinche aunque la saque de sus casillas, aún recuerdo el día en que juntos lo cargamos por primera vez, sus ojos fueron míos para siempre…



Son un par de mujeres excepcionales, los enunciados de mis relatos, las mamás que cualquiera quisiera tener, pero madre, solo hay una...

Feliz Día.



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